Pedro Fierro C Photography

Mi mundo en fotografia

Mi Mundo.

“La fotografía primero la ves, la creas en tu cerebro y luego la haces”

 
 

Paz y Tranquilidad…

La presencia de esta imagen vista la natural en el momento de hacerla, la sensación que transmite es paz y tranquilidad, aun estando frente a una mar que cuando esta brava, el rugir de las olas golpeando contra las rocas de la costa, da pavor del estruendo que hace, pero cuando esta en este estado de calma chicha, disfrutas de las diferentes luces que la tarde va reflejando sobre sus aguas.

 


 
 
Regroso…
 
Después de casi tres meses, he regreso a la tierra que me ha visto crecer, donde desde muy chiquito, me acogieron y uno echo sus raíces, esta tierra que una vez que la pisas, te cuesta alejarte de ella. En este tiempo echado de menos, ese olor a salitre que impregna esta atmósfera del norte, al estar tan cerca de la mar, así que en cuanto he podido, he cogido mis trastos de fotografía y me ido con los amigos hacer unas fotos al lugar que lo tengo especial cariño.
 

 


Eternidad…

Lo que si tengo muy claro en esta vida, que solo pasara a la eternidad, si por un casual llegaría a crear una gran obra de arte y fuera reconocida a nivel mundial, pero cuando contemplas la vía láctea y una espadaña de la iglesia de Santa Eugenia S.XII, (Dehesa de Romanos – Palencia) lo primero que piensas, esto es para la eternidad, han pasado demasiados siglos, donde todas las noches desde que esta la época de la vía láctea, las dos se puede contemplar juntas, que hermosa eternidad.

 

 

 

 

 

 

 


Atardecer en los Mallos de Riglos…

Desde un mirador unos Km, antes de llegar a Riglos, se pueden fotografiar estas formaciones y descubrir unas placas en memoria con diferentes nombres, de escaladores que al intentar asaltar su cima, cayeron estrepitosamente al vació y perdieron lo mas preciado de este mundo, sus vidas. Estas formaciones geológicas espectaculares, a su falda el pueblo de Riglos, hace que sea un paisaje enigmático del que uno no se casa de contemplar, buen me mereció la pena ese fin de semana que estuve visitando esta zona, que me ha sabido a poco y es posible que haga de otra escapada a esta magnifica región.


Wish you were here…

Esta foto te la dedico a ti hermano que ya no esta entre nosotros, luchaste con todas tus fuerzas como has hecho siempre en esta vida, pero el fue mas fuerte y lo supiste llevar con resignación, querías que te enseñara hacer fotografías, este era el lugar al que te quería yo llevar para que los dos disfrutáramos ver amanecer de este bonito lugar, el tiempo corrió en nuestra contra, no me permitió cumplir mi proyecto, paro se que ahora tu vas a tener la suerte de ver el amanecer que desees desde el lugar que te encuentres. Allí nos veremos hermano, “Wish you were here – Ojala estuvieras aquí”.

 


Acostándose…

Lo importante en esta vida, es llegar a tiempo, que rondar un año, así que llegamos en el momento justo para preparar nuestros equipos de fotografía sobre la lastra, llana de pequeñas pozas de agua, cuando el sol empezaba acostarse por el horizonte, dejándonos en esa hora dorada, esa luces trasversales que nos llegaban por nuestra izquierda, haciendo que las sombras no fuesen muy pronunciadas, dando color a los verdes, de la vegetación marina agarrada sobre las rocas, el sol del verano se encargara de ponerlos amarillos.

 

Momentos mágicos…

Una vez avanzado el amanecer, un gran numero de nubes se nos hicieron presentes al mismo tiempo que las luces iban cambiando producidas por la luz del astro, pintándolas de colores con su paleta y pinceles en forma de rayos, momentos mágico no lo puedes perder, son escasos momentos y la perdida de unos segundos, puedes dejar de hacer la foto y contemplar tal momento, una vez ya realizada la foto, recojas la herramienta y te vas satisfecho do lo que has logrado, para algunos no lo sera, pera otros el madrugar les ha servido para mucho.

 

 

 

Entre montañas…”

Baja el agua de salto en salto, entre montañas para unirse al Saja, aguas limpias, frescas y cristalinas sin ser contaminadas por el hombre, tras ellas arrastran todo lo que encuarta en su paso y le estorba para seguir su curso, con libertan camina por su cauce hasta que sus aguas dulces desembocan a la mar.

 

 

 

 

 

 

 

 


Primavera…”

Hace algún tiempo de esta foto, han pasado ya siete años cuando un día de primavera paseaba por costa quebrada, pisando un manto de flores de toso los colores, dando un ligero matiz de alegría, aunque el día no acompañaba, por la ausencia de los rayos solares, ya que el cielo estaba encapotado siendo el causante de que no pudiésemos disfrutar de ellos, pero el paisaje que nos ofrecía el día, era mas que suficiente.

 Pedro Fierro C.